lunes, 28 de junio de 2010

¿ CREES EN LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES?

ENCUESTA : ¿CREES EN LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES?

Durante los meses de Abril y Mayo la profesora Dña. Inmaculada Melgar ha realizado con los alumnos de 2º del PCPI una encuesta sobre el tema IGUALDAD HOMBRE-MUJER, enfocada a detectar el grado de concienciación que va teniendo nuestro alumnado ante estos temas.
Los objetivos de la encuesta estuvieron bien definidos:
- Conocer qué piensan nuestras/os alumnas/os sobre diferentes ámbitos en los que suele haber desigualdad entre hombres y mujeres
- Conocer hasta qué punto es importante nuestro Proyecto de Coeducación y si las actividades realizadas en el centro influyen en su forma de pensar.

Os remitimos al siguiente enlace
donde encontrareis los resultados obtenidos, así como la metodología empleada y las conclusiones preliminares que hemos podido deducir.

Pero queremos adelantaros en esta página las preguntas que aludían al trabajo de las actividades de Coeducación y su grado de eficacia.

Veamos pues los resultados:
Pregunta 12- He cambiado mi forma de actuar con las mujeres
Nos quedaremos con el número de alumnado que empieza a plantearse su comportamiento y comprensión hacia sus madres, abuelas, hermanas, novias, etc.. Parece que la reflexión que aportan las actividades de Coeducación les ayuda a valorar más las mujeres que les rodean, e incluso les ayuda a definir los perfiles de comportamiento adecuados con sus parejas.

Observamos en las gráficas como en las chicas pequeñas de 12 años nuestras actividades de Coeducación si les influyen.

Y como a un casi 40% de los chicos reconocen haber reconsiderado su actuación frente a las mujeres.

Pregunta 13- He cambiado mi forma de pensar. Ahora soy más tolerante
GRAFICA13
Si consideramos el cómputo total, ese 45% femenino de síes y el 42% masculino lo podemos considerar como logros de las actividades de coeducación.
La ausencia del NO o el elevado % de PIENSO IGUAL puede significar que la teoría recibida no les llega, o bien que la ven ajena a sus vidas, o tal vez que no se plantean cambios en sus formas de pensar.
GRAFICA 13 POR GRPOS
En la comparativa por sexos y cursos podemos observar que las chicas parecen tener las ideas definidas al respecto de estos temas a partir de los 13 años, y sin embargo en los chicos estos temas son sopesados hasta llegar a los 16/18 años para tener una opinión clara.

Pregunta 14- Colaboro en casa con las tareas domésticas.
GRÁFICA 14
Esta pregunta solo debería haber tenido dos opciones , si o no, la opción ‘igual’ es equívoca. No obstante es obvio en el resultado que las chicas se implican mucho más en las labores del hogar que los chicos.
GRAFICA GRUPOS 14
En la comparativa podemos observar como nos encontramos ante un 20 % de chicas despreocupadas de estas labores más un 40 % de los chicos.
Como elemento curioso observamos en 3º de ESO un pico de rebeldía en las chicas, a los 14 años justos. Pero en el caso de los varones sus contestaciones del NO llegan a ser significativas de los 13 a los 17 años, especialmente en 4º de ESO a los 16, llegando a ser de un 50 % los pasotas.

Pregunta 15- Me intereso más por este tema
GRAFICA 15
Vamos a considerar el número de SI como logros y el % de NO o IGUAL como campos para seguir trabajando.
GRAFICA GRUPOS 15
En las gráficas por grupos y edades podemos destacar grandes diferencias: a las chicas les interesa bastante el tema, sin embargo a ellos mucho menos.

El % de NO en los varones es muy abultado y significativo, y el de IGUAL detecta un grado alto de indiferencia. Suponemos que esto es debido a que los chicos en estas edades no tienen que desarrollar estrategias frente la discriminación o las desigualdades, se sienten plenamente desarrollados y se plantean el futuro con optimismo y benevolencia.

Es muy gratificante ver como en las mujeres en ciernes de 14, 15 y 18 años los temas de Coeducación les llegan, les ayudan a definirse y los valoran.

Los responsables de la Coeducación sabemos que nuestro trabajo estará en los próximos años en ese tanto por ciento elevado de alumnos que rechaza estos temas, está claro que es la finalidad de estas actividades.

Pregunta 16- Me enfurece oír casos de víctimas de la violencia de género
GRAFICA 16
Muy equilibrado y elevado el número de chicas y chicos a los que la violencia de género no los deja indiferentes. El reducido % de NO o IGUAL nos indica que se trata de alumnos indiferentes que creen que el tema no va con ellos y jamás les rozará.

GRAFICA GRUPOS 16
A un 80% de la población del centro les altera e indigna los continuados casos de agresiones de los que tenemos noticias por televisión, tanto en chicas como en chicos. Es curioso como en ellos este interés decrece con las edades más adultas de 1º y 2º de Bachillerato, como también es curioso los resultados tan diversos entre chicos y chicas de 2º ESO ¿Qué ocurre en las cabecitas de los chicos a esta edad?

Pregunta 17- Trato por igual a profesores y profesoras
GRAGICA17
En esta pregunta vamos a considerar que la contestación SI e IGUAL responden a una misma intención, por lo tanto el resultado en teoría sería optimo. En la práctica los enseñantes sabemos que no es así. Aquí el rasgo de la pregunta está sesgado por el carácter de la encuesta y los entrevistados no han sido del todo honestos en sus contestaciones.
GRAFICA DE GRUPO 17
Sólo a destacar que los alumnos varones de 16 años de 4º ESO han sido los únicos que reconocen no tratar por igual a sus profesores hombres o mujeres.


Sólo añadir que gracias a esta encuesta podemos detectar las dificultades que manifiesta el alumnado del IES Blas Infante de Córdoba en el tema de Coeducación durante el curso 209/10 y exponerlas como puntos para seguir trabajando el curso que viene, destacando los siguientes temas:
- Trabajar sobre el tema de los celos y la posesión como síntoma precoz de maltrato y sin embargo bastante aceptado entre el alumnado,
- En caso de maltrato físico o psíquico, lugares y personas a las que dirigirse,
- Afianzar metas y valores morales personales: respeto al prójimo,
El mundo de los sentimientos y la autoestima,
- Identidad individual e identidad grupal.

Sin nada más que destacar, dar las gracias a todos mis compañeras/os que se han volcado este curso en los temas de Coeducación, animar a los que no lo han hecho para que reconsideren que son necesarios, y por supuesto, alentar a la siguiente persona que retome el cargo en el próximo curso: SOMOS MUCHOS, IGUALES Y VALE LA PENA GRITARLO.

¡ Feliz descanso, recarguemos fuerzas¡

viernes, 18 de junio de 2010

Apoyo urgente a mujeres de Juárez, Méjico

Se trata del único Refugio para mujeres en situación de violencia extrema en Ciudad de Juárez, Chihuaha. Las encargadas han sido amenazadas e individualizadas por los policías que las allanaron el 9 de junio recién pasado.
Estos hombres entraron hasta las dependencias donde se refugian las mujeres que escapan de la violencia machista, aterrorizándolas a ellas y a sus hijos.

http://www.kaosenlared.net/noticia/apoyo-urgente-mujeres-juarez-policias-armados-muy-violentos-irrumpen-r

viernes, 4 de junio de 2010

jueves, 3 de junio de 2010

lunes, 24 de mayo de 2010

REFLEXIONES SOBRE LAS DESIGUALDADES QUE AÚN EXISTEN ENTRE HOMBRES Y MUJERES TRAS LA LECTURA DE ‘EL DIARIO VIOLETA DE CARLOTA’, DE GEMMA LIENAS


La profesora Dña. Gloria García ha trabajado este tema con el alumnado de 1º ESO A. Algunas de sus conclusiones son:

“Me gustaría que los hombres nos trataran a las mujeres con respeto y se dirigieran a nosotras sin agredirnos con malas palabras; que compartiéramos todas las tareas que habitualmente realizan las mujeres. Hay mucho machismo en el mundo y la mujer lo sufre, por lo que se siente muy mal”.

Cristina Garrido Torres, 1º ESO A

“Creo que la desigualdad de la sociedad es más dura para la mujer que para el hombre. Al hombre se le tiene más respeto que a la mujer; a la mujer se la maltrata más que al hombre, y suelen ser los hombres los que tienen mejores trabajos.”

Andrés Regalón Mesa, 1º ESO A

“Voy a hacer lo posible para que no haya desigualdad. Al leer este libro he pensado que existe mucha desigualdad, pero no nos damos cuenta.”

Yolanda Ramos Jurado, 1º ESO A

“No veo justo que a la mujer en algunas empresas se le pague menos que al hombre. A la mujer se le da de baja cuando está embarazada o son contratados los hombres aunque estén menos cualificados que las mujeres.”

Lidia Alcalá Romero, 1º ESO A

“Cuando leí este libro me empecé a dar cuenta de que aún existe la desigualdad. A mí me gustaría que los hombres me trataran bien, que me ayudaran en la casa y que tuvieran respeto de mis propias decisiones”.

Vanesa Arrebola Yébenes, 1º ESO A

domingo, 23 de mayo de 2010

GOLPES A LA MUJER, pero suaves.


Las personas que piensan como este señor entrevistado solo son excepciones, de ahí la cara de perplejidad de las señoras que asisten a la entrevista.
Las ideas religiosas fundamentalistas siempre han ido en contra de la mujer, no importa en qué credo estemos pensando.

domingo, 25 de abril de 2010

A DEBATE EL USO DEL VELO ISLÁMICO EN LOS INSTITUTOS

Grupo de mujeres en Oman.


A DEBATE EL USO DEL VELO ISLÁMICO EN LOS INSTITUTOS

En nuestro país, fue costumbre de buena educación descubrir la cabeza cuando se entraba en un interior. Cierto que son costumbres caídas en desuso, casi tanto como las de usar pañuelo o sombreros a no ser que haga frío.
El debate de ahora surge a partir de la sociedad plural y diversa en la que convivimos, y como origen, la postura individual de una jovencita de dieciséis años que reivindica con todo su derecho el mantener unas señas de identidad que la caracterizan, casi como cualquier adolescente.
Por supuesto que vamos a respetar su decisión tomada ¡hasta ahí podíamos llegar¡ , y sin poner en duda su madurez y solvencia para pensar por sí misma sin interferencias de sus padres: nosotros sí creemos en las mujeres como personas dignas. Pero ¿qué tiene que decir al respecto el Ministerio de la Mujer? (al de Educación ya lo hemos oído...) ¿qué tiene que decir sobre el permiso o no para usar dentro de una institución pública una prenda que discrimina, señala y oculta a la mujer?.

Ahora que empezamos a distinguir GÉNERO de SEXO en los institutos, gracias a montones de talleres especializados, y de que luchamos en todos los flancos contra la violencia hacia el género femenino ¿vamos a seguir estigmatizándolo?.

La realidad de ‘ser mujer’ es maravillosa, cultural, emocional y socialmente (profesionalmente aún nos queda mucho), pero sobre todo cuando se muestra libre, sana y abierta. En España pensamos que no somos compañeras de viaje, somos autenticas protagonistas de este viaje que es la vida. No pedimos permiso para estudiar porque tenemos derecho a ello, no pedimos permiso para vestir como queremos, y si los hombres se excitan tienen la obligación de aprender a contenerse. No pedimos permiso para casarnos, viajar, ni para divorciarnos, si un hombre nos coarta o nos pega. Y gracias a la última ley aprobada ni tan siquiera pedimos permiso para abortar a los dieciséis años, con respeto y algo de apuro, le comunicamos a nuestros padres cual es nuestra decisión. Así pues, la sumisión que simboliza el velo islámico supera el sentido de respeto que nosotros acostumbramos.
Las costumbres islamistas han llegado a nuestro país como otras muchas ¡bien llegadas sean todas esas personas¡ pero aquí todos creíamos que disponíamos de una educación pública igualitaria, social y laica. Y los símbolos que atentan o distorsionan nuestra igualdad social no deberían ser permitidos en las instituciones públicas, sean del tipo que sean.
Los enseñantes luchamos día a día por la integración del desigual, la recuperación del desfavorecido, la coeducación entre hombres y mujeres, por nuestras identidades culturales autonómicas. ¿Todo este trabajo se tiene que venir abajo por la cabezonería de una persona que pretende imponernos sus señas de identidad?.
En los institutos públicos españoles aún hoy gran variedad de símbolos nos levantarían escrúpulos para tener que admitirlos: esvásticas nazis, proclamas etarras o racistas, apartheid, escudos con yugos y flechas, apologías de los pederastas o de los sádicos, chistes misóginos, emblemas de bandas callejeras o de skin-heads,.... ¿Tendremos que verlos con impunidad en las camisetas de nuestros alumnos?
MARILÓ F. TAGUAS, Coordinadora de Coeducación

VAYA POR DELANTE, Por Mª Ángeles Martínez


Vaya por delante (no sé por qué tiene que ir por delante, pero es lo políticamente correcto) que no estoy en contra del Islam, a pesar de las actuaciones terroristas de muchos fanáticos de esta religión, a pesar de la falta de libertades individuales en países islámicos, a pesar de las sharias que mandan azotar mujeres por ponerse pantalones o cortar la mano a los ladrones o lapidar a hombres y mujeres por tener relaciones sexuales. Todo ello no es privativo del Islam, y en la historia de la Iglesia Católica también hay capítulos oscuros, cruzadas sangrientas e Inquisición.

Una vez dicho lo anterior, confieso que no me gusta ver por las calles a mujeres o adolescentes con la túnica larga y el hiyab, especialmente si son jóvenes. Cuando se trata de una mujer mayor, siento ternura hacia una persona que se ha visto obligada a dejar su tierra y vivir en tierra extraña. Entiendo que vista así, que quiera conservar su identidad. Bastantes cambios ha tenido que sufrir.

Tampoco me gusta ver curas con sotana, por cierto. Las monjas a que se refieren a veces las asociaciones islámicas para defender el hiyab son cada vez menos frecuentes por las calles (dejando al margen que representan una profesión, una opción de vida, no una creencia). No fue así en mi niñez. Entonces los curas con sotana eran una imagen cotidiana y las monjas también. Había monjas en los colegios (yo estuve en uno de ellos entre los tres y los siete años), en los hospitales, en los asilos de ancianos y en las guarderías. Había monjas por las calles pidiendo para recaudar dinero para sus pobres.

La Iglesia cambió durante los papados de Juan XXIII y Pablo VI, con un acercamiento a los pobres y una apertura que se notó en la indumentaria. Muchos sacerdotes dejaron de usar sotana habitualmente y la reservaron para sus oficios religiosos, y muchas monjas se quitaron los hábitos largos y los sustituyeron por una vestimenta discreta y un pañuelo que les cubría solo en parte el pelo. En muchos casos pasaron a vestirse como el resto de la gente.

Por esto hoy, cuando veo un cura con sotana por la calle, me recuerda épocas pasadas, cuando la iglesia colaboraba con la dictadura para constreñir las libertades de la gente. Lo asocio a miedo y a pecado, y no me gusta.

Pero los derechos y libertades no pueden basarse en los gustos individuales. Las costumbres y las leyes son construcciones sociales que tienen consecuencias en la vida concreta de la gente y deben buscar la disminución del sufrimiento y el aumento de la felicidad, ampliando los espacios de libertad y posibilitando la realización personal, teniendo como límites los derechos y libertades de los demás.

En mi niñez, las mujeres casadas solían salir a la calle con pañuelo a la cabeza, no para andar por el barrio en la compra diaria, pero sí cuando iban al Centro de la ciudad. No es que fuera obligatorio ni los llevara todo el mundo, pero era un símbolo de discreción y recato. En los pueblos era más frecuente aún. A partir de cierta edad las mujeres iban invariablemente vestidas de negro y con un pañuelo negro a la cabeza. Y por supuesto, no se podía entrar en la iglesia sin pañuelo o sin velo. Todo eso cambió en veinte o treinta años, cuando se pasó a vivir en democracia, se ganaron libertades y España miró a Europa como el espejo en que quería verse.
Y ahora de nuevo se empiezan a ver mujeres con pañuelo. Es una tendencia que está en alza, a medida que aumenta la proporción de inmigrantes de religión islámica en España y a medida que aumenta el radicalismo religioso en los países islámicos.

Cuando ahora veo a una chica joven con hiyab pienso en la presión, inconsciente a veces, a que está sometida. Son jóvenes que crecen viendo que ese pañuelo significa ser mayor, hacerse mujer; oyendo conversaciones que transmiten aprecio por las personas que lo llevan y desprecio por las que no; sabiendo que sus padres dudan entre lo que les gustaría según sus costumbres, y lo que desean para su futuro; oyendo en la televisión árabe, a veces la única que se ve en su casa, los mensajes religiosos a favor de que las mujeres se cubran.

Y pienso en que el dinero del petróleo que tanto abunda en los países islámicos no está sirviendo para traer prosperidad a la gente, haciendo innecesario emigrar, pero sí para subvencionar madrasas, construir mezquitas, pagar a imanes, en suma, para radicalizar las posturas religiosas de millones de inmigrantes que profesan el Islam en Europa, y volver más estrictas sus costumbres.

Puede que cuando una chica decida ponerse el hiyab crea que lo hace por propia voluntad. Yo no lo creo. Como no creo que una chica decida ponerse un piercing en el ombligo por propia voluntad. Ambas están tratando de reforzar su identidad basándose en los modelos que la sociedad a la que pertenecen valoran.

Si un instituto impone normas sobre la vestimenta a su alumnado, incluyéndolas en su reglamento, es de suponer que lo hace para solucionar problemas de convivencia, no para discriminar a nadie. No es noticia que se establezca un uniforme, o que se prohíba cubrirse la cabeza, siempre que no afecte a una chica musulmana que haya decidido ponerse el hiyab. Porque en este último caso, los medios de comunicación lo publicitan, creando una situación de malestar entre las comunidades islámicas y las demás, católicas o no, que puede aumentar el fanatismo religioso y el rechazo.

No es en absoluto negativo que los jóvenes aprendan a aceptar normas y límites a su conducta en los distintos espacios en que viven, en su familia, en los centros educativos, en la sociedad. En cada uno de estos espacios hay normas diferentes, y deben aprender a comportarse adecuadamente en todos. En los centros educativos franceses las chicas que lo desean van con hiyab por la calle y al entrar en clase se lo quitan. No son por esto peores creyentes ni se lesionan sus derechos.

Sin embargo, no soy partidaria de incluir normas sobre la vestimenta en los reglamentos de escuelas e institutos. Entiendo que los centros educativos deberían tratar por todos los medios de ser espacios de tolerancia y de respeto, de reconocimiento de las diferencias individuales y culturales. Espacios donde se aprendiera a valorar lo que de común tenemos las personas por encima de cualquier diferencia, a convivir y a construir una sociedad más humana que la actual.